Photo by insung yoon on Unsplash


Nosotros podemos establecer qué porcentaje de horas del día dedicamos a cada cosa, qué instrumento o técnica aplicamos para gestionar mejor nuestro tiempo etc., por ello es muy importante que las tareas que tenemos que hacer se basen en prioridades, no en orden de entrada u otros factores.

Cualquier tipo de proyecto o plan que llevemos a cabo va a desagregarse en un número muy amplio de tareas, desde aquellas que son más triviales hasta algunas de importancia capital para el proyecto. Por eso, es esencial que, cuando nos ponemos a planificar, lo hagamos en función de aquello que es realmente importante.

Para cualquier tipo de tarea que queramos planificar, hay que tener en cuenta dos factores fundamentales:
  • Importancia: Aquellas tareas cuya realización nos proporcionará resultados satisfactorios, que nos ayudarán a cumplir nuestros objetivos.
  • Urgencia: Tareas que requieren una realización inmediata, ser atendidas en el menor lapso de tiempo posible
El primer paso es listar las tareas que hemos de realizar y asignarles una importancia y una urgencia:

Tarea
Importancia
Urgencia
Tarea 1
Alta – Media - Baja
Alta – Media - Baja
Tarea 2
Alta – Media - Baja
Alta – Media - Baja
Tarea 3
Alta – Media - Baja
Alta – Media - Baja

En función de cómo las hayamos categorizado, las colocamos en el siguiente cuadrante:


URGENTE
NO URGENTE
IMPORTANTE
¡HAZLO YA!
CUADRANTE I
¡PLANIFÍCALO!
CUADRANTE II
NO IMPORTANTE
¡DELÉGALO!
(SI PUEDES)
CUADRANTE III
¡A LA BASURA!
CUADRANTE IV

Para planificar tareas, se enuncian las siguientes recomendaciones:
  • Efectúa una planificación con base semanal.
  • Establece una lista de tareas que has de hacer esa semana para cumplir con tu plan o proyecto.
  • Establece la importancia y la urgencia de cada tarea.
  • Colócalas en el cuadrante.
  • Actúa en consecuencia.
  • Reflexiona al finalizar la semana sobre las tareas, naturaleza y cumplimiento.
Fuente: “Actívate, Google España” http://google.es/activate.